La semana pasada fui al cine a ver la película Avatar en su versión 3D. Esta película, que ha generado gran expectación por la novedad tecnológica utilizada, no es, sin embargo, la primera que utiliza las tres dimensiones para dotar al film de mayor espectacularidad.
Antes ha habido otras como Up, la última película de animación de la factoría Pixar, que han introducido al gran público el uso de las gafas 3D en las salas de cine convencionales.

Las gafas de polarización circular de la empresa RealD para poder ver el film Avatar en 3D
Son muchos los críticos que consideran que el director, James Cameron, ha logrado con Avatar marcar un antes y un después en la industria cinematográfica. Personalmente, creo que la película cumple sencillamente con lo esperado: una pirotecnia visual muy lograda que nos hace olvidar que la mayoría de planos han sido creados digitalmente. En cuanto a la historia, los más viejos del lugar pueden pensar que ya han visto algo muy parecido antes. La diferencia es que ahora la acción transcurre en un lejano planeta llamado Pandora.
Hay que decir que muchas de las salas de exhibición de nuestro país no están todavía preparadas para esta nueva tecnología, siendo las grandes ciudades como Madrid y Barcelona las que más salas en 3D ponen a disposición del espectador (a un precio medio de 10€/entrada). La mayoría de salas utilizan la tecnología de polarización circular, que facilita su adaptación a las salas de proyección digital siendo tan solo necesaria una pequeña modificación.
Este sistema, conocido como RealD, hace que la imagen que capta el ojo sea más oscura. Esto lo pude verificar a lo largo de la película quitándome las gafas de vez en cuando y es probable que en algunas escenas reste un poco de impacto (al ser las imágenes menos vividas y luminosas)
Aunque la valoración fue positiva, soy de los escépticos que ven difícil que esta nueva manera de proyectar las películas en el cine ayude a remontar la dañada industria de exhibición audiovisual. Las cifras no engañan, y en los últimos años España ha perdido muchas salas de cine así como número de asistentes a las mismas.
Cada vez disponemos de más y mejores sistemas audiovisuales para nuestros hogares. En breve la implantación de la TDT será un hecho, y muchas cadenas de televisión emiten ya, o lo harán en breve, contenidos en alta definición (HD). Entonces, ¿porque pagar el precio de una entrada de cine (bastante cara a mi modo de ver) cuándo podemos disfrutar de la misma película desde la comodidad de nuestro sofá?
Además, algunas de las empresas que utilizan su tecnología para la proyección de cine 3D ya prometen que las tres dimensiones pronto llegaran también a nuestros televisores (menudo engorro andar por casa con las gafas)
y vosotros, ¿qué opináis? ¿ayudará el 3D a que la gente acuda en masas al cine? o, por lo contrario, ¿en breve disfrutaremos de estos grandes avances desde la comodidad de nuestros hogares?
Etiquetas: Avatar, cine 3D
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