Aunque me considero un aficionado a la fotografía, hay ciertos complementos y accesorios que todavía no compraría por el simple hecho de no saber utilizarlos o sacarles el máximo rendimiento. Aún y así, hay algo que siempre he considerado indispensable: el trípode. Este aparato de 3 patas que nos brinda esa estabilidad y libertad de movimientos, a menudo tan necesarios, es algo que siempre que viajo llevo junto a mi cámara.
Antes de pasarme al mundillo de la fotografía réflex digital, utilizaba las típicas cámaras compactas: aquellas que controlan todos los parámetros para que el usuario solo se preocupe de apuntar y disparar (point-and-shoot). Entonces, siempre que me iba de vacaciones procuraba llevar ese trípode tan pequeño que le cabe a uno en el bolsillo del pantalón.
Pero tras mi viaje por Noruega este pasado verano, y a pesar de tener por casa algún que otro trípode “de los grandes”, decidí que era momento de comprar uno digamos …., algo más bueno que no el que llevé por tierras Escandinavas y que se acabó rompiendo. Tras dar muchas vueltas por tiendas, y consultar por Internet, compré el Manfrotto 785B
Dimensiones
Precisamente era el tamaño de este modelo una de las características que me atraía. Plegado mide unos 43 cm, y con las patas y el cuello totalmente extendidos alcanza una altura de 150,5 cm.

El trípode una vez plegado no és mucho más largo que un teclado de PC
Además, y gracias a que tiene una columna deslizante y desmontable, lo podemos poner a una altura mínima de 17 cm.
Peso
Fabricado en aleación de aluminio, si en algo destaca el 785B es en su ligereza. Habituado a cargar con otros trípodes de similares características, el modelo de Manfrotto ofrece un peso de 950 gramos, más que aceptable para llevarlo siempre encima.
Aunque el fabricante recomiende su uso en cámaras de fotografía y vídeo compactas, lo cierto es que podemos montar nuestra réflex sin miedo alguno. Bueno, yo la he probado con objetivos “normales”, si deseáis hacer fotografía con teleobjetivos o cámaras muy pesadas deberíais saber que el trípode soporta un máximo de 2 kg
Facilidad de uso
Dispone de una cabeza esférica y una rótula que permite realizar movimientos de 360º en horizontal y vertical. También dispone de 3 posiciones de funcionamiento. Según la que escojamos, el ángulo de apertura de las patas aumentará más o menos, pudiendo llegar a poner las patas en extensión totalmente horizontal.

Podemos abrir las patas del trípode al máximo para realizar, por ejemplo, fotos macro
Pero sin duda alguna, lo que más me gusta de este trípode es que para fijar nuestra cámara dispone de un elemento extraíble que nos permitirá acoplar y desacoplar nuestra cámara al trípode de un modo muy rápido y prácticamente instantáneo.
Valoración
Por la adaptabilidad a diferentes entornos y superficies, así como sus dimensiones y peso, hacen de este trípode un elemento muy útil y cómodo. Bien seas un fotógrafo aficionado o profesional, el Manfrotto 785B te puede sacar de más de un apuro (fotografía en grupo, tomas nocturnas, etc) y apenas notarás que lo llevas encima, pues su reducido tamaño te permite guardarlo fácilmente en cualquier bolsa o mochila estándar.
Es por todo esto que yo estoy encantado con la compra de este modelo. Si os interesa lo podéis encontrar en algunas grandes superficies por 69€, pero en tiendas especializadas de Barcelona lo llegué a encontrar por 49€, que es el precio que pagué yo por el mío.
Os dejo con la vídeo-review de un simpático japonés en dónde podéis ver la versatilidad de este trípode:
Etiquetas: manfrotto, trípode
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jo jo jo este tripode mide casi lo mismo que las chicas con las que os liais jo jo jo
Hola.
Me interesa este trípode me puedes decir donde conseguirlo por 49 euros??
Gracias. Feliz año