A principios de este año estuve de vacaciones en Roma junto con unos amigos. Solo fueron 4 días, algo más que suficiente para visitar muchas ciudades pero quizás algo justo para llegar a disfrutar de todo lo que la capital italiana ofrece al viajero.
Así pues, y con tal de aprovechar al máximo nuestra estancia, andamos sin parar todos los días. No queríamos dejar de ver los sitios más típicos como el Coliseo, la Fontana di Trevi o el Panteón.