Después de un letargo de 2 meses sin publicar nada en el blog vuelvo a la carga con las memorias de mi último viaje. Podría decir que entre trabajo y universidad he estado muy ocupado, lo cual es cierto, pero también es verdad que mi yo procastinador no me ha ayudado en nada para que me sentase frente al Macbook para escribir, ni que sea brevemente, las crónicas de mi última escapada.
Así pues, vayamos al lío. A principios de este mes, y aprovechando el puente por ser el lunes 1 de Noviembre festivo, me fui, junto a unos amigos de la universidad, a Milán.

El frío, el agua y los vendedores de paraguas acabarían siendo, también, un recuerdo de nuestra visita a Milán
A pesar de ser una ciudad histórica los monumentos y lugares de interés turístico son más bien pocos. Además, el título de este post bien podría haberse titulado Milán pasado por agua, pues esta no nos abandonó en ningún momento durante los 4 días que estuvimos de visita por la capital lombarda. Entonces, ¿porque fuimos a Milán?